Informe del IIES-UCAB: Venezuela proyecta un crecimiento del PIB de 6,5% en 2026 frente al reto de contener la inflación y la depreciación cambiaria

El crecimiento agregado estaría signado por desequilibrios estructurales que dificultan la sostenibilidad de la trayectoria expansiva, según detalla el estudio.
El Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello (IIES-UCAB) publicó su Informe de Coyuntura Venezuela correspondiente a septiembre de 2026, en el que analiza el comportamiento macroeconómico del país tras los acontecimientos registrados en el primer semestre y presenta las estimaciones de los agregados clave para el cierre del año.
Inflación
En el ámbito de los precios al consumidor, el documento proyecta que la inflación acumulada al cierre de 2026 se mantendrá en tres dígitos, con estimaciones que alcanzan el 387,4%.
La evolución del nivel general de precios responde a la constante depreciación del tipo de cambio nominal, a las distorsiones acumuladas en los costos de producción e importación, y a la capacidad reducida de la política monetaria para anclar las expectativas de los agentes económicos y amortiguar los choques de oferta.
En este sentido se advierte que “la experiencia venezolana pone de manifiesto la capacidad limitada del tipo de cambio como instrumento fundamental de control de los precios”. Subrayando que la no revisión y corrección de los problemas estructurales es lo que hace que Venezuela se mantenga como el país con la mayor tasa de inflación del planeta.
Tipo de cambio y mercado cambiario
De acuerdo con el informe del IIES-UCAB, la tasa de depreciación del tipo de cambio en el mercado cambiario venezolano se mantiene en niveles elevados. Aunque se ha registrado una menor presión de origen fiscal sobre los agregados monetarios, la paridad entre el bolívar y el dólar estadounidense continúa sometida a tensiones persistentes.
La brecha cambiaria y las dinámicas del mercado alternativo siguen condicionando el comportamiento de la economía real, lo que limita la efectividad de las medidas de contención monetaria aplicadas por el ente emisor.
Crecimiento económico
Respecto a la actividad productiva, el IIES-UCAB prevé un incremento del Producto Interno Bruto (PIB) real de 6,5% para el año 2026.
Esta expansión descansa fundamentalmente en el desempeño del sector petrolero, impulsado por un entorno internacional de precios favorables y por el aumento de los volúmenes de producción tras acuerdos operacionales y la flexibilización parcial de sanciones. Por su parte, los sectores no petroleros como el comercio y los servicios muestran un comportamiento positivo, aunque con una desaceleración moderada vinculada a las limitaciones en el consumo y a las restricciones del crédito bancario.
El informe subraya que este crecimiento agregado coexiste con desequilibrios estructurales que dificultan la sostenibilidad de la trayectoria expansiva lo cuales han incidido en que las expectativas se hayan corregido a la baja, haciendo especial mención a factores como: “el choque negativo de los eventos sísmicos, la menor reacción de la inversión privada y la lenta y baja capacidad del gobierno para diseñar y gestionar una política eficaz de estabilización macroeconómica”.
Riesgo país
El análisis realizado por el Instituto de Investigaciones de la UCAB indica que los indicadores de riesgo país para Venezuela permanecen en rangos elevados en los mercados financieros internacionales. Esta situación obedece a las incertidumbres en el entorno político e institucional y a la falta de regularización en el servicio de la deuda externa soberana y de Petróleos de Venezuela (PDVSA).
Tales niveles de riesgo restringen la capacidad de obtención de financiamiento externo tanto para el sector público como para el privado, al tiempo que reducen el flujo de inversión extranjera directa hacia la economía nacional.
No obstante, en el trabajo se acota que “es bastante probable que, en el último trimestre de 2026, y sobre todo el próximo año, el riesgo-país continúe reduciéndose en la medida que se tienda con firmeza al restablecimiento de los equilibrios macroeconómicos básicos”.





