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Más de tres millones de muertes anuales por consumo de alcohol y drogas

Según un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año mueren 2,6 millones de personas debido al consumo de alcohol y 0,6 millones por el uso de sustancias psicoactivas. La mayoría de estas muertes corresponden a varones. La proporción más elevada de muertes atribuibles al alcohol en 2019, con un 13%, se dio en la franja de edad de 20 a 39 años.

El informe, basado en datos de 2019, revela que 400 millones de personas padecen trastornos por consumo de alcohol y drogas, de los cuales 209 millones son dependientes del alcohol. 

El Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS, destacó que el consumo de sustancias aumenta el riesgo de enfermedades crónicas, trastornos mentales y accidentes, y provoca millones de muertes evitables cada año.

Tendencias del consumo de bebidas alcohólicas

El consumo total de alcohol por persona en el mundo se redujo ligeramente entre 2010 y 2019, pasando de 5,7 a 5,5 litros. Las regiones de Europa (9,2 litros) y las Américas (7,5 litros) registraron los niveles más elevados.

 En promedio, los bebedores consumen 27 gramos de alcohol puro al día, lo que equivale a dos vasos de vino, dos botellas de cerveza de 330 ml o dos raciones de licor de 40 ml. 

En 2019, el 38% de los bebedores habituales incurrieron en episodios de consumo intensivo, definido como el consumo de al menos 60 gramos de alcohol puro en una o más ocasiones durante el mes anterior. Este consumo intensivo es prevalente entre los varones. A nivel mundial, el 23,5% de los jóvenes de 15 a 19 años consumen alcohol habitualmente, con las tasas más altas en Europa (45,9%) y las Américas (43,9%).

Carencias en los tratamientos de los trastornos por consumo de sustancias

A pesar de la existencia de tratamientos eficaces, la cobertura terapéutica sigue siendo baja. En 2019, la proporción de personas que contactaron con estos servicios osciló entre menos del 1% y un máximo del 35%. 

La mayoría de los países no disponen de una partida presupuestaria específica ni de datos sobre el gasto público destinado a tratar estos trastornos. La estigmatización, la discriminación y las ideas erróneas sobre la eficacia del tratamiento agravan estas deficiencias.

Medidas para avanzar

Para reducir la carga sociosanitaria atribuible al consumo de sustancias y alcanzar la meta 3.5 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), los gobiernos deben intensificar las medidas en ocho áreas estratégicas: aumentar la sensibilización, reforzar la capacidad de los sistemas de salud, ampliar la formación de profesionales, aplicar el Plan de Acción Mundial sobre el Alcohol, impulsar iniciativas internacionales, involucrar a la sociedad civil, mejorar los sistemas de seguimiento y ampliar la movilización de recursos.

/Adriana González